Mood Chill
Para oficina, reuniones y restaurantes. Baja el murmullo sin cortar las conversaciones.
Black
19,95 €
Reutilizables, de 14 a 38 dB y con varias tallas de almohadilla. Elige según el momento en que los vas a usar.
Mood Focus · 27 dB
Ronquidos, vecinos o tráfico. Blandos y cómodos también de lado.
Más sobre tapones para dormirMood Happy · 23 dB
Bajan el volumen sin que la música suene apagada.
Más sobre tapones para conciertosMood Focus · 27 dB
El vecino, la tele de al lado o la biblioteca con murmullo.
Más sobre tapones para estudiarMood Chill · 14 dB
Menos murmullo de fondo, sin dejar de oír a tus compañeros.
Más sobre tapones para la oficinaMood Pro · 38 dB
Autismo o hipersensibilidad: supermercados, transporte o eventos que desbordan.
Más sobre tapones para autismoPara oficina, reuniones y restaurantes. Baja el murmullo sin cortar las conversaciones.
Black
19,95 €
Mood Happy23dBCómo reduceMás en medios y agudos que en gravesIdeal paraConciertos, festivales, música en directo23,95 €Ver Mood Happy
Mood Focus27dBCómo reduceMás en medios y agudos que en gravesIdeal paraDormir (también de lado), estudiar, concentrarte27,95 €Ver Mood Focus
Mood Pro38dBCómo reduceCasi todas las frecuencias por igualIdeal paraAlta sensibilidad, ruido muy intenso (no para dormir)29,95 €Ver Mood ProValores SNR según análisis de laboratorio de cada modelo. Mood Pro es de ABS rígido para llegar a los 38 dB, por eso no lo recomendamos para dormir: para eso está Mood Focus.
El error más habitual es comprar el tapón que más reduce. Para dormir no sirve uno rígido aunque reduzca mucho, y en un concierto no quieres que la música suene a través de una almohada. Piensa dónde los vas a usar la mayor parte del tiempo y elige el modelo pensado para eso.
Los tapones con filtro acústico (Chill, Happy y Focus) bajan más los agudos y dejan pasar más las voces y la música, así que sigues conectado. Mood Pro no lleva filtro y reduce casi todo por igual, que es lo que buscas cuando el entorno te desborda.
Un tapón que no sella pierde buena parte de su reducción. Por eso vienen con varias tallas de almohadilla, y es normal necesitar una distinta en cada oído. Si siempre te quedan grandes, las almohadillas XXS las usan peques y muchos adultos.
Los de espuma de farmacia sirven para salir del paso, pero se deforman y acumulan suciedad en pocos usos. Los nuestros son reutilizables: se lavan con agua y jabón neutro y, guardados en su estuche, te acompañan mucho tiempo.
No, y preferimos decírtelo antes de que compres. Bajan el ruido que molesta, no el que te avisa.